jueves, 14 de junio de 2012

EL EVANGELIO DE JUDAS



EL EVANGELIO DE JUDAS
Versión completa en español


Presentación por Gustavo Vázquez Lozano
Correspondencia e información para citar este artículo:
catpeople_2000@yahoo.com

Se presenta a continuación la versión completa del “Evangelio de Judas”, documento del cual se tenía noticia desde el siglo II, gracias al testimonio de Ireneo y Epifanio, y presentado el pasado mes de marzo (2006) por la National Geographic Society en medio de un impresionante circo mediático. Frases como “El Evangelio perdido”, “El Evangelio prohibido”, y la entusiasta convicción de estar desenterrando la verdad oculta durante siglos, si bien fueron buenas para captar la atención del gran público y vender el producto, revelaron de National Geographic, más que un interés académico, la intención de subirse al carrusel del Código Da Vinci y su danza de millones de dólares.

Primero, un poco de historia. El códice fue descubierto en la década de 1970 en Egipto. Durante años estuvo resguardado en una caja de seguridad en Nueva York. Para llevar a cabo su traducción, se llevó a cabo un proceso de restauración impresionante, una de cuyas primeras fases fue el armado de más de mil fragmentos a punto de hacerse polvo. En diciembre de 2004 se llevó además a cabo una prueba de carbono 14, la cual fechó el papiro entre los años 220 y 340, en tanto que varios expertos paleógrafos coincidieron en señalar que se trataba efectivamente de un documento elaborado en Egipto entre los siglos 3 y 4 de nuestra era. Todo lo cual llevó a National Geographic a realizar el dramático anuncio de que el Evangelio de Judas era “auténtico”. Esta opinión que fue reproducida fielmente por diversos medios de comunicación.

Con todo, en medio de la tormenta mediática, nadie pareció reflexionar sobre qué debemos de entender por “auténtico”. Si por auténtico entendemos que el Evangelio de Judas no se trata de una falsificación moderna, entonces es auténtico, efectivamente. Nadie parece poner en duda que esta copia del Evangelio de Judas proviene del siglo 3 o 4 de nuestra era. Es de hecho un interesante documento que nos otorga una visión de una variante de cristianismo (gnóstico) que adquirió significativa fuerza en aquellos años. La cuestión de fondo es si el Evangelio de Judas narra eventos históricos de la vida de Jesús. Esto es un asunto completamente distinto. Aquí es donde herramientas como el análisis textual, el análisis de forma y el de fuentes pueden darnos las mejores respuestas.

Desde la primera lectura, el Evangelio de Judas se revela como un documento claramente gnóstico. El gnosticismo fue una filosofía oriental que alcanzó su mayor fuerza alrededor del siglo 2 y 3 de la era común, y que tomó prestados diversos elementos del judaísmo y del cristianismo. Los documentos más tardíos del Nuevo Testamento ya dejan entrever los primeros choques con el gnosticismo, pero es hasta el siglo dos cuando los gnósticos empiezan a producir decenas de “evangelios” y que la confrontación se da en toda su extensión. Para el gnosticismo, en apurado resumen, el mundo es la creación de un dios malvado –el dios del Viejo Testamento– y los seres humanos son emanaciones del verdadero Dios, mucho más poderoso y antiguo, chispas divinas atrapadas en cuerpos corruptibles y poco importantes. De ahí que el ascetismo marcado y la negación del cuerpo sea un aspecto clave del gnosticismo. Es sólo por medio de un conocimiento secreto que se alcanza la verdadera liberación y la reintegración al cosmos y al todo.

En particular, el Evangelio de Judas presenta una imagen muy distinta de Judas Iscariote, el discípulo que según la tradición canónica traicionó a Jesús entregándolo a las autoridades. En palabras de National Geographic, este documento nos presenta “una intrigante nueva visión” de Judas y las razones que tuvo para traicionar a su maestro. El evangelio muestra de hecho a Judas actuando a petición de Jesús, quien debe de liberarse “del cuerpo que me reviste”, es decir, deshacerse del cuerpo material para poder trascender a estados superiores, idea ajena al judaismo del siglo I y sí en cambio netamente gnóstica. Judas es aquí el único de los discípulos que entiende la verdad y a quien Jesús reveló los misterios del reino.

Pero aunque el Evangelio de Judas puede ser interesante para conocer la cosmovisión de un grupo gnóstico asentado en Egipto, tiene poca o nula información histórica sobre Jesús de Nazaret, no se diga sobre el propio Judas. Aunque parecen apreciarse diversas etapas en su redacción, en general tiene la forma de extensos “diálogos” entre Jesús y Judas Iscariote. Los “diálogos” fueron un género muy popular en la literatura gnóstica, por ejemplo en los “Diálogos del Salvador”, también de la época. La acción suele ocurrir después de la resurrección de Jesús durante una supuesta etapa en la que el cristo resucitado se apareció sus discípulos más cercanos para darles las últimas instrucciones y revelarles los secretos del cosmos. Aunque en el Evangelio de Judas la acción tiene lugar pocos días o pocas horas antes de la crucifixión, parece apreciarse una capa redaccional central en la que precisamente se reproducirían diálogos entre Judas y Jesús resucitado. Mientras en los evangelios sinópticos la predicación de Jesús es eminentemente pública, los gnósticos abundan en secretos y revelaciones privadas, como es el caso.

Más que palabras recordadas de Jesús, los evangelios gnósticos suelen contener elaboradas cosmovisiones y largos monólogos sobre el origen del universo y los poderes celestiales. Pero es difícil imaginarse a un judío del siglo I como Jesús hablando de “eones”, de los “siete niveles del cielo”, o de la compleja cosmología de luminarias, ángeles e inframundos que nos revela este documento, revelaciones que difícilmente se habrían conservado durante los primeros 30 o 40 años que duró la etapa de transmisión oral de las palabras de Jesús.

Efectivamente, como ya lo han demostrado ampliamente estudiosos como John Dominic Crossan, la transmisión del mensaje de Jesús de Nazaret en los primeros años del cristianismo se llevó a cabo por medio de la memorización de parábolas, el uso de palabras clave y sobre todo de aforismos cortos, fáciles de recordar, piezas de tradición que posteriormente los evangelistas recopilaron, redactaron, acomodaron por escrito en la segunda generación de seguidores del movimiento.

Descartando la historicidad de los extensos diálogos, ¿podría el Evangelio de Judas conservar una tradición distinta de la personalidad de Judas en el sentido de que màs que ser un traidor, actuaba por indicaciones de su maestro? Tampoco esta hipótesis parece razonable si nos atenemos al criterio del testimonio múltiple –brillantemente expuesto por estudiosos como John Meier–, considerando que cuando menos cuatro fuentes independientes (Marcos, Lucas/Hechos, Juan y Pablo) coinciden en señalar la traición por parte de un discípulo del círculo interno.

El valor del texto reside por tanto en la información que brinda para comprender mejor la tradición gnóstica y apreciar la abundante diversidad que el cristianismo primitivo presentaba ya en el siglo 2 de nuestra era.



EL EVANGELIO DE JUDAS

Versión completa
Traducción de Gustavo Vázquez Lozano
(Las palabras en paréntesis son reconstruidas.)

El relato secreto de la revelación que Jesús hizo en conversación con Judas Iscariote durante una semana tres días antes de que celebrara la Pascua.

Cuando Jesús apareció en la tierra, hizo milagros y grandes maravillas por la salvación de la humanidad. Y dado que algunos (anduvieron por) el camino de la rectitud en tanto que otros siguieron con sus transgresiones, llamó a los doce discípulos.

Comenzó a hablar con ellos sobre los misterios más allá del mundo y lo que sucedería en el final. Con frecuencia no aparecía ante sus discípulos como sí mismo, sino que se le veía entre ellos como un niño.

Un día estaba con sus discípulos en Judea y los encontró reunidos y sentados en observancia piadosa. Cuando (se aproximó) a sus discípulos, reunidos y sentados y ofreciendo una oración de acción de gracias sobre el pan, (él) se empezó a reír. Los discípulos (le) dijeron: Maestro, ¿por qué te ríes de (nuestra) oración de acción de gracias? Hemos hecho lo correcto.

Él les contestó y les dijo: “No me estoy riendo de ustedes. Ustedes no hacen esto por su propia voluntad sino porque es a través de esto que su dios recibe alabanzas”. Le dijeron: “Maestro, tu eres (...) el hijo de nuestro dios”. Jesús les dijo “En verdad (les) digo, ninguna generación de los pueblos que están entre ustedes me conocerá”.

Cuando sus discípulos oyeron esto empezaron a enojarse y se pusieron furiosos y comenzaron a blasfemar contra él en sus corazones. Cuando Jesús observó su falta de (entendimiento, les dijo): “¿Por qué les hace enojar esta agitación? El dios que está en ustedes y que (...) les han causado enojo (en) sus almas. El de ustedes que sea lo suficientemente fuerte entre los humanos, (que) traiga al ser humano perfecto y se ponga frente a mi”. Todos dijeron: “No tenemos la fuerza”.

Pero sus espíritus no tuvieron el valor de ponerse frente (a él), excepto Judas Iscariote. Él fue capaz de ponerse frente a él pero no pudo verlo a los ojos, y miró hacia otro lado. Judas le (dijo): “Yo sé quién eres y de dónde vienes. Eres del reino inmortal de Barbelo. Y no soy digno de pronunciar el nombre del que te ha enviado”.

Sabiendo que Judas estaba reflexionando sobre algo que está exaltado, Jesús le dijo: “Retírate de los otros y te diré los misterios del reino. Es posible que tu lo alcances, pero sufrirás mucho. Porque alguien más te reemplazará, para que los doce (discípulos) puedan otra vez llegar a ser completos con su dios”. Judas le dijo: “¿Cuándo me dirás estas cosas, y (cuándo) amanecerá el gran día de luz para la generación?”.
Pero cuando dijo esto, Jesús lo dejó.

A la mañana siguiente, después de que sucedió esto, Jesús (se apareció) a sus discípulos nuevamente. Ellos le dijeron: “Maestro, ¿a dónde fuiste y qué hiciste mientras nos dejaste?”. Jesús les dijo: “Fui con otra generación grande y santa”. Sus discípulos le dijeron: “Señor, qué es esa gran generación que es superior a la nuestra y más santa que la nuestra, que no está en estos lugares?”. Cuando Jesús oyó esto, se rió y les dijo: “¿Por qué están pensando en sus corazones sobre la generación fuerte y santa? En verdad les digo, nadie que haya nacido (en) este eón verá esa (generación), y ningún ejército de ángeles de las estrellas gobernará esa generación, y ninguna persona mortal por nacimiento se puede asociar con ella, porque esa generación no viene de (...) que se ha convertido en (...) La generación de personas entre (ustedes) es de la generación de la humanidad (...) poder, que (...los) otros poderes (...) por (los cuales) ustedes gobiernan”.

Cuando sus discípulos oyeron esto, todos se sintieron acongojados de espíritu. No podían decir una palabra.

Otro día vino Jesús hacia (ellos). (Le) dijeron: “Maestro, te hemos visto en una (visión), porque hemos tenido grandes (sueños...) noche (...).

(Él les dijo): “¿Por qué (ustedes...cuando) estaban escondidos?”

Ellos (le dijeron: “Hemos visto) una gran (casa con un gran) altar (dentro, y) doce hombres –son los sacerdotes, diríamos– y un nombre; y una multitud de gente está esperando en el altar, (hasta que) los sacerdotes (...y reciben) las ofrendas. (Pero) seguimos esperando”.

(Jesús dijo): “¿Cómo son (los sacerdotes)?

Ellos (dijeron: “Algunos...) dos semanas; (algunos) sacrifican a sus propios hijos, otros a sus esposas, en alabanza (y) humildad con el otro; algunos duermen con hombres; algunos se ven envueltos en (asesinato); algunos cometen una multitud de pecados y hechos fuera de la ley. Y los hombres que se presentan al altar invocan tu (nombre), y en toda la extensión de sus deficiencias, los sacrificios son efectuados hasta ser completados (...).

Después de haber dicho esto, se quedaron en silencio, porque estaban perturbados.

Jesús les dijo: “¿Por qué están perturbados? En verdad les digo, todos los sacerdotes que se presentan en ese altar invocan mi nombre. Nuevamente les digo, mi nombre ha sido escrito en este (...) de la generación de las estrellas a través de las generaciones humanas. (Y ellas) han plantado árboles sin fruto, en mi nombre, de una manera vergonzosa”.

Jesús les dijo: “A esos que han visto recibiendo las ofrendas en el altar – eso es lo que ustedes son. Ese es el dios al que sirven, y ustedes son esos doce hombres que vieron. El ganado que han visto acercar al sacrificio son todas las personas a las que han engañado frente a ese altar. (...) se pondrán de pie y harán uso de mi nombre de esta forma, y las generaciones de los justos permanecerán fieles a él. Después de eso otro hombre se pondrá de pie de entre (los fornicadores), y otro de los asesinos de niños, y otro de aquellos que duermen con hombres, y de aquellos que se abstienen, y del resto de la gente de la contaminación y la iniquidad y el error, y de aquellos que dicen “Somos como los ángeles”; ellos son las estrellas que traen todo a su conclusión. Porque se le ha dicho a las generaciones humanas: “Miren, Dios ha recibido su sacrificio de las manos de un sacerdote”, es decir, de un ministro del error. Pero es el Señor, el Señor del universo, quien ordena: “En el último día serán avergonzados”.

Jesús (les) dijo: “Dejen de sac (rificar...) que ustedes han (...) en el altar, porque ellos están sobre sus estrellas y sus ángeles y ya han llegado a su conclusión aquí. Déjenlos (...) ante ustedes, y déjenlos ir ( –aquí faltan como 15 renglones– ) generaciones (...). Un panadero no puede alimentar a toda la creación que está bajo el (cielo). Y (...) a ellos (...) y (...) a nosotros y (...).

Jesús les dijo: “Dejen de luchar contra mí. Cada uno de ustedes tiene su propia estrella y tod (os –aquí faltan como 17 renglones– ) en (...) que ha llegado a convertirse en (...primavera) porque el árbol (...) de este eón (...) por un tiempo (...) pero él ha venido a regar el paraíso de Dios, y la (generación) que durará, porque no sacrificará ni manchará el (camino de la vida de) esa generación, sino (...) por toda la eternidad.

Judas (le dijo: “Rabb) i, ¿qué clase de frutos produce esta generación?” Jesús dijo: “Las almas de todas las generaciones humanas morirán. Cuando estas personas, sin embargo, hayan completado el tiempo del reino y el espíritu las abandone, sus cuerpos morirán, pero sus almas estarán vivas, y serán llevadas a lo alto”.

Judas dijo: “¿Y qué harán el resto de las generaciones humanas?”

Jesús dijo: “Es imposible plantar la semilla en la (roca) y cosechar sus frutos. (Así es) también el camino (...) la generación (manchada...) y corruptible Sophia (...) la mano que ha creado a la gente mortal, para que sus almas suban a los reinos eternos de lo alto. (En verdad) les digo, (...) ángel (...) poder será capaz de ver que (...) aquellos a quienes (...) generaciones sagradas (...)”.

Y Jesús dijo esto, se fue.

Judas dijo: “Maestro, así como los has escuchado a todos ellos, ahora escúchame a mí también. Porque he tenido una gran visión”.

Cuando Jesús oyó esto, se rió y le dijo: “Tu, espíritu decimotercero, ¿por qué te esfuerzas tanto? Pero habla, y estaré acompañándote”.

Judas le dijo: “En la visión me vi a mí mismo mientras los doce discípulos me apedreaban y me perseguían (duramente). Y También llegué al lugar donde (...) tras de ti. Vi (una casa...) y mis ojos no podían (abarcar) su tamaño. Había grandes gentes rodeándola, y esa casa tenía un tejado de vegetación, y en medio de la casa estaba (una multitud –faltan aquí dos renglones– ) diciendo: “Maestro, llévame junto con esta gente”.

(Jesús) respondió y dijo: “Judas, tu estrella te ha extraviado”. Y continuó: “Ninguna persona que ha nacido mortal es digna de entrar a la casa que has visto, pues ese lugar está reservado para los santos. Ni el sol ni la luna gobernarán ahí, ni el día, pero lo santo siempre morará ahí, en el reino eterno con los santos ángeles. Mira, te he explicado los misterios del reino y te he enseñado sobre el error de las estrellas; y (...) enviarlo (...) en los doce eones”.

Judas dijo: “Maestro, podría ser que mi semilla está bajo el control de los que gobiernan?”

Jesús le contestó y le dijo: “Ven, para que yo ( –faltan dos renglones– ) pero que tu te lamentarás mucho cuando veas al reino y toda su generación”.

Cuando oyó esto, Judas le dijo: “¿Cuál es el bien que yo he recibido? Pues tu me has apartado de todas las generaciones.”

Jesús le contestó y dijo: “Tu te convertirás en el decimotercero, y serás maldecido por otras generaciones – y tu llegarás a gobernar sobre ellos. En los últimos días maldecirán tu ascendencia a la (generación) sagrada.”

Jesús dijo: “(Ven) para que te enseñe sobre los (secretos) que ninguna persona (ha) visto jamás. Porque existe un reino grande y sin fronteras, cuya extensión no ha visto ninguna generación de ángeles, y (en el que) hay (un Espíritu) grande e invisible,

que no ha visto el ojo de un ángel
que ningún pensamiento del corazón ha abarcado
y que nunca fue llamado por ningún nombre.

y ahí apareció una nube luminosa. Y dijo “Que exista un ángel para ser mi ayudante”. Un gran ángel, el Auto-generado, emergió de la nube. A causa de él, otros cuatro ángeles se formaron de otra nube, y se convirtieron en ayudantes del Auto-generado angélico. “Que (...) aparezca (...) y apareció (...). Y (creó) la primera luminaria para que reinara sobre él. Dijo: “Que los ángeles existan para servirlo”, y miríadas de ángeles sin número empezaron a existir. Dijo: “(Que) exista un eón iluminado”, y comenzó a existir. Creó a la segunda luminaria (para) reinar sobre él, junto con miríadas de ángeles sin número, para ofrecer servicio. Así es como creó al resto de los eones iluminados. Los hizo reinar sobre él y creó para ellos miríadas de ángeles sin número, para ayudarlos”.

“Adamas estaba en la primera nube luminosa que ningún ángel ha visto entre todos aquellos llamados “Dios”. Él (...) que (...) la imagen (...) y a la semejanza de (este) ángel. Hizo a la incorruptible (generación) de Seth aparecer (...) los doce (...) los veinticuatro (...). Hizo aparecer setenta y dos luminarias en la generación incorruptible, de acuerdo con la voluntad del Espíritu. Las mismas setenta y dos luminarias hicieron aparecer 360 luminarias en la generación incorruptible, de acuerdo con la voluntad del Espíritu, de modo que su número fuera cinco para cada una”.

“Los doce eones de las doce luminarias constituyen su padre, con seis cielos para cada eón, para que haya setenta y dos cielos para las setenta y dos luminarias, y por cada (una de ellas cinco) firmamentos, (para un total de) 350 (firmamentos...). Se les dio autoridad, (y después de eso también) espíritus vírgenes, para gloria y (adoración) de todos los eones y los cielos y sus firmamentos”.

“La multitud de esos inmortales se llama cosmos –es decir, perdición– por el Padre y las setenta y dos luminarias que están con el Auto-generado y sus setenta y dos eones. En él apareció el primer humano con sus poderes incorruptibles. Y el eón que apareció con su generación, el eón en el que están la nube del conocimiento y el ángel se llama El. (...) eón (...) después de eso (...) dijo: Que los doce ángeles reinen sobre el caos y el (inframundo). Y de la nube apareció un (ángel) cuyo rostro relampagueaba con fuego y cuya apariencia fue manchada con sangre. Su nombre era Nebro, que significa rebelde; otros le llamaban Yaldabaoth. Otro ángel, Saklas, también apareció de la nube. Y Nebro creó seis ángeles –y también Saklas– para ser ayudantes, y éstos produjeron doce ángeles en el cielo, cada uno recibiendo una porción en los cielos.

Los doce gobernantes hablaron con los doce ángeles: “Que cada uno de ustedes (...) y que (...) generación (falta un renglón) ángeles.

El primero es Seth, llamado Cristo.
El (segundo) es Harmathoth, llamado (...)
El (tercero) es Galila.
El cuarto es Yobel.
El quinto (es) Adonaios.

Estos son los cinco que reinaron sobre el inframundo, y primero sobre el caos.

Entonces Saklas dijo a sus ángeles: “Vamos a crear a un ser humano a semejanza y a imagen”. Moldearon a Adán y a su esposa Eva, que se llama, en la nube, Zoe. Porque por este nombre todas las generaciones buscan al hombre, y cada uno de ellos llama a la mujer con estos nombres. Y Sakla no (ordenó) excepto (...) las (generaciones...) este (...). Y el gobernante dijo a Adán: Vivirás muchos años con tus hijos.

Judas dijo a Jesús: “¿(Cuál) es la extensa duración de tiempo que vivirá el ser humano?” Jesús dijo: “¿Por qué te preguntas sobre estas cosas, que Adán, con su generación, ha vivido su plazo de vida en el sitio donde ha recibido su reino, con longevidad, con su gobernante?”

Judas dijo a Jesús: “¿Muere el espíritu humano?”
Jesús dijo: “Por eso Dios ordenó a Miguel dar los espíritus a las personas como préstamo, para que ofrecieran servicio, pero el Grande ordenó a Gabriel otorgar espíritus a la gran generación que no tiene gobernante, es decir, el espíritu y el alma. Por tanto, el (resto) de las almas (falta un renglón).

“(...) luz (faltan cerca de los renglones) alrededor (...) que (...) espíritu (que está) dentro de ustedes mora en esta (carne) entre las generaciones de los ángeles. Pero Dios hizo que el conocimiento fuera dado a Adán y a aquellos que estaban con él, para que el rey del caos y el inframundo no lo rigieran sobre ellos”.

Judas dijo a Jesús: “¿Y qué harán esas generaciones?”

Jesús dijo: “En verdad te digo, por todos ellos las estrellas hacen que se completen las cosas. Cuando Saklas complete el tiempo que se le ha asignado, su primera estrella aparecerá con las generaciones, y terminarán lo que dijeron que harían. Entonces fornicarán en mi nombre y matarán a sus hijos y ellos (...) y (faltan alrededor de seis y medio renglones) mi nombre y él (...) su estrella sobre el (decimotercer) eón”.

Después de eso, Jesús (se rió).

(Judas dijo): “Maestro, (¿por qué te ríes de nosotros?)”

(Jesús) respondió (y dijo): “No me estoy riendo (de ustedes), sino del error de las estrellas, porque estas seis estrellas vagan entre estos cinco combatientes, y ellas serán destruidas junto con sus criaturas”.

Judas dijo a Jesús: “¿Qué harán aquellos bautizados en tu nombre?”
Jesús dijo a Judas: “En verdad (te) digo, Judas, este bautismo (...) mi nombre ( –faltan cerca de nueve renglones– ) a mí. En verdad (te) digo, Judas, (aquellos que) ofrezcan sacrificios a Saklas (...) Dios ( –faltan tres renglones– ) todo lo que es maligno. Pero tu excederás a todos ellos. Porque tu sacrificarás al hombre que me reviste”.

Ya tu cuerno ha sido levantado
Tu furia ha sido suavizada
Tu estrella ha brillado intensamente
Y tu corazón ha (...)


“En verdad (...) tu último (...) llegado a ser ( –faltan cerca de dos renglones y medio– ), lamentan ( –faltan cerca de dos renglones– ) el que gobierna, porque éste será destruido. Y entonces la imagen de la gran generación de Adán será exaltada, porque antes que el cielo, la tierra y los ángeles, esa generación, que es de los reinos eternos, existe. Mira, ya se te ha dicho todo. Levanta tus ojos y mira a la nube y a la luz dentro de ella y a las estrellas que la rodean. La estrella que guía a las otras es tu estrella”.

Judas levantó sus ojos y vio la nube luminosa, y entró en ella. Aquellos que estaban en el suelo escucharon una gran voz que venía de la nube, diciendo (...) gran generación (...) imagen ( –faltan cerca de cinco renglones– ).

(...) Sus sumos sacerdotes murmuraban porque (él) había entrado en el cuarto de los invitados para hacer su oración. Pero algunos escribas vigilaban cuidadosamente para arrestarlo durante la oración, porque tenían miedo del pueblo, porque era considerado por todos como un profeta. Se acercaron a Judas y le dijeron: “¿Qué estás haciendo aquí? Tu eres un discípulo de Jesús”. Judas les respondió como ellos querían. Y recibió algo de dinero y se los entregó.

EL EVANGELIO DE JUDAS


EVANGELIO DE MARÍA MAGDALENA


Fuente: Los Evangelios Apócrifos, por Aurelio de Santos Otero.


EVANGELIO DE MARÍA MAGDALENA

(Fragmento griego)
«... lo restante del camino, de la medida justa, del tiempo, del siglo, descanso en silencio». Dicho que hubo esto, María calló, como si el Salvador le hubiera hablado (solamente) hasta aquí. Entonces dice Andrés: «Hermanos, qué os parece de lo dicho? Porque yo, de mi parte, no creo que haya hablado esto el Salvador, pues parecía no estar de acuerdo con su pensamiento». Pedro dice: «¿Pero es que, preguntado el Señor por estas cuestiones, iba a hablar a una mujer ocultamente y en secreto para que todos (la) escucháramos? ¿Acaso iba a querer presentarla como más digna que nosotros?»
[Laguna]
...del Salvador?». Leví dice a Pedro: «Siempre tienes la cólera a tu lado, y ahora mismo discutes con la mujer enfrentándote con ella. Si el Salvador la ha juzgado digna, ¿quién eres tú para despreciarla? De todas maneras, Él, al verla, la ha amado sin duda. Avergoncémonos más bien, y, revestidos del hombre perfecto, cumplamos aquello que nos fue mandado. Prediquemos el evangelio sin restringir ni legislar, (sino) como dijo el Salvador». Terminado que hubo Leví estas palabras, se marchó y se puso a predicar el evangelio según María. 




Fuente: Textos Gnósticos - Biblioteca Nag Hammadi II, por Antonio Piñero.
Editorial Trotta (www.trotta.es)


EVANGELIO DE MARÍA

(Fragmento copto berolinense)
[Faltan las páginas 1-6.]
PALABRAS DE JESÚS
La materia y el mundo
7 [...] entonces, ¿será destruida o no la materia? El Salvador dijo: «Todas las naturalezas, todas las producciones y todas las criaturas se hallan implicadas entre sí, y se disolverán otra vez en su propia raíz, pues la naturaleza de la materia se disuelve en lo que pertenece únicamente a su naturaleza. Quién tenga oídos para escuchar, que escuche.
La materia y el pecado
Pedro le dijo: «Puesto que nos lo has explicado todo, explícanos también esto: ¿cuál es el pecado del mundo?». El Salvador dijo: «No hay pecado, sin embargo vosotros cometéis pecado cuando practicáis las obras de la naturaleza del adulterio denominada «pecado». Por esto el bien vino entre vosotros, hacia lo que es propio de toda naturaleza, para restaurarla en su raíz».
Prosiguió todavía y dijo: «Por esto enfermáis y morís, puesto que 8 [practicáis lo que os extravía. Que quien pueda comprender] comprenda. [La materia engendró] una pasión carente de la semejanza, puesto que procedió de un acto contra natura. Entonces se produce un trastorno en todo el cuerpo. Por esto os dije: Estad en armonía (con la naturaleza), y si no estáis en armonía, sí que estáis en armonía ante las diversas semejanzas de la naturaleza. Quien tenga oídos para escuchar, que escuche».
Últimos preceptos
Después de decir todo esto, el Bienaventurado se despidió de todos ellos diciendo: «La paz sea con vosotros, que mi paz surja entre vosotros. Vigilad para que nadie os extravíe diciendo: «Helo aquí, helo aquí», pues el hijo del hombre está dentro de vosotros; seguidlo. Los que lo busquen lo hallarán. Id y proclamad el evangelio del reino. No 9 impongáis más preceptos que los que yo he establecido para vosotros, y no deis ninguna ley, como el legislador, para que no seáis atenazados por ella».
Dicho esto, partió.
INTERMEDIO
Ellos, sin embargo, estaban entristecidos y lloraban amargamente diciendo: «¿Cómo iremos hacia los gentiles y predicaremos el evangelio del reino del hijo del hombre? Si no han tenido con él ninguna consideración, ¿cómo la tendrán con nosotros?».
Entonces Mariam se levantó, los saludó a todos y dijo a sus hermanos: «No lloréis y no os entristezcáis; no vaciléis más, pues su gracia descenderá sobre todos vosotros y os protegerá. Antes bien, alabemos su grandeza, pues nos ha preparado y nos ha hecho hombres». Dicho esto, Mariam convirtió sus corazones al bien y comenzaron a comentar las palabras del [Salvador].
10 Pedro dijo: «Mariam, hermana, nosotros sabemos que el Salvador te apreciaba más que a las demás mujeres. Danos cuenta de las palabras del Salvador que recuerdes, que conoces y nosotros no, que nosotros no hemos escuchado». Mariam respondió diciendo: «Lo que está escondido para vosotros os lo anunciaré». Entonces comenzó el siguiente relato:
PALABRAS DE MARÍA MAGDALENA
Visión de María
«Yo —dijo— vi al Señor en una visión y le dije: «Señor, hoy te he visto en una visión». Él respondió y me dijo: «Bienaventurada eres, pues no te has turbado al verme, pues allí donde está el Intelecto, allí está el tesoro». Yo le dije: «Señor, ahora, el que ve la visión ¿la ve en alma o en espíritu?». El Salvador respondió y dijo: «No la ve ni en alma ni en espíritu, sino que es el Intelecto que se halla en medio de ellos el que ve la visión, y él es el que [...]».
[Laguna: faltan las páginas 11-14.]
La ascensión del alma
15 [...] a él, y la Concupiscencia dijo: «No te he visto bajar y ahora te veo subir. ¿Por qué mientes, si me perteneces?». El alma respondió diciendo: «Yo te he visto, pero tú no me has visto ni me has reconocido. Por la vestimenta, que era tuya, y no me reconociste». Una vez dicho esto, (el alma) se apartó con gran alegría y seguidamente cayó en manos de la tercera potestad, la llamada Ignorancia. Esta interrogó al alma diciendo: «¿A dónde vas? En maldad estás atenazada; puesto que estás dominada, no juzgues». El alma dijo: «¿Por qué me juzgas tú a mí, si yo no te he juzgado? Yo he sido dominada, pero no he dominado. No he sido reconocida, pero he sabido que el universo está siendo disuelto, tanto en las cosas terrenales 16 como en las cosas celestiales».
Una vez el alma hubo sobrepasado la tercera potestad, continuó ascendiendo y divisó la cuarta potestad, la de siete formas. La primera forma es la tiniebla; la segunda, la concupiscencia; la tercera, la ignorancia; la cuarta, la envidia de muerte; la quinta, el reino de la carne; la sexta, la loca inteligencia de la carne; la séptima, la sabiduría irascible. Estas son las siete potestades de la ira, las cuales preguntan al alma: «¿De dónde vienes, homicida? ¿A dónde vas, dueña del espacio?». El alma respondió diciendo: «Lo que me ata ha sido matado y lo que me atenaza ha sido aniquilado, y mi concupiscencia se ha disipado y mi ignorancia ha perecido. A un mundo he sido precipitada 17 desde un mundo, y a una imagen desde una imagen celestial. La ligadura del olvido dura un instante. En adelante alcanzaré el reposo del tiempo (kairós), del tiempo (chrónos), (el reposo) de la eternidad, en silencio».
EPÍLOGO
María Magdalena reveladora de Jesús
Después de decir todo esto, Mariam permaneció en silencio, dado que el Salvador había hablado con ella hasta aquí. Entonces, Andrés habló y dijo a los hermanos: «Decid lo que os parece acerca de lo que ha dicho. Yo, por mi parte, no creo que el Salvador haya dicho estas cosas. Estas doctrinas son bien extrañas». Pedro respondió hablando de los mismos temas y les interrogó acerca del Salvador: «¿Ha hablado con una mujer sin que lo sepamos, y no manifiestamente, de modo que todos debamos volvernos y escucharla? ¿Es que la ha preferido a nosotros? 18 Entonces Mariam se echó a llorar y dijo a Pedro: «Pedro, hermano mío, ¿qué piensas? ¿Supones acaso que yo he reflexionado estas cosas por mí misma o que miento respecto al Salvador?
Entonces Leví habló y dijo a Pedro: «Pedro, siempre fuiste impulsivo. Ahora te veo ejercitándote contra una mujer como si fuera un adversario. Sin embargo, si el Salvador la hizo digna, ¿quién eres tú para rechazarla? Bien cierto es que el Salvador la conoce perfectamente; por esto la amó más que a nosotros. Más bien, pues, avergoncémonos y revistámonos del hombre perfecto, partamos tal como nos lo ordenó y prediquemos el evangelio, sin establecer otro precepto ni otra ley fuera de lo que dijo el Salvador».
Luego que 19 [Leví hubo dicho estas palabras], se pusieron en camino para anunciar y predicar.
El evangelio según Mariam.

Nota: la numeración del fragmento copto corresponde a las páginas del manuscrito.

APOCALIPSIS DE PEDRO


Fuente: Textos Gnósticos - Biblioteca Nag Hammadi III, por Antonio Piñero.
Editorial Trotta (www.trotta.es)


APOCALIPSIS DE PEDRO

(Texto copto de Nag Hammadi)
Introducción
70 Cuando el Salvador estaba sentado en el Templo, en el (año) trescientos de la edificación y (en el mes) de la consecución de la décima columna, y satisfecho con el número de la Majestad viviente e incorruptible, me dijo:
Primera visión
—Pedro, bienaventurado aquellos de arriba que pertenecen al Padre, que a través de mí ha revelado la vida a aquellos que son de la vida, pues yo les he recordado, a ellos que están edificados sobre sólida (base), que oigan mis palabras y que distingan las palabras de la injusticia y el incumplimiento de la ley y las de la justicia, (pues) 71 ellos proceden de arriba, de cada palabra del Pleroma verdadero. (Pues) han sido iluminados con benevolencia por Aquel a quien las potestades buscaron, pero no encontraron, ni fue mencionado en generación ninguna de los profetas.
»Éste ha aparecido ahora entre aquellos, en aquel en quien se ha aparecido, en el Hijo del hombre, exaltado en los cielos arriba, (revelado) con temor de los hombres de esencia semejante. Pero tú mismo, Pedro, sé perfecto de acuerdo con tu nombre para conmigo, el que yo te he escogido, porque de ti he hecho un principio para el resto, a quienes he llamado al conocimiento. Sé fuerte hasta (que venga) el imitador de la justicia, (el imitador) de aquel que ha sido el primero en llamarte. (Pues) te ha llamado para que lo conozcas de un modo bueno en su realización, a causa de la distancia que acontece (haber entre uno y otro)... . (Puedes reconocerlo) en los tendones de sus manos y sus pies, y en la coronación (realizada) por parte de aquellos (que son) de la mediedad [región media], y su cuerpo luminoso que ellos presentan en la esperanza del 72 ministerio a causa de un premio honroso, cuando iba a recriminarte tres veces en aquella noche».
Caracterización de los no gnósticos
Estas cosas dijo (el Salvador) mientras yo veía a unos sacerdotes y al pueblo que corrían hacia nosotros con piedras como para matarnos. Y me aterroricé (pensando) que íbamos a morir. Y me dijo: —Pedro, te he dicho muchas veces que son ciegos que no tienen guía. Si quieres conocer su ceguera, pon tus manos sobre tus ojos de tu vestido, y di lo que ves.
Y cuando lo hice, no vi nada. Dije: —No es posible ver (nada).
Me dijo de nuevo: —Hazlo otra vez.
Y se produjo en mí un gran temor y alegría (a la vez), pues vi una nueva luz más grande que la luz del día. Luego descendió (esta luz) sobre el Salvador, y le conté las cosas que había visto. Y me dijo de nuevo: —Levanta tus manos y escucha lo que dicen 73 los sacerdotes y el pueblo.
Y oí a los sacerdotes mientras estaban sentados con los escribas. Las multitudes gritaban a voces. Cuando escuchó (el Salvador) de mí estas cosas, me dijo: —Agudiza tus oídos y oye lo que están diciendo.
Y escuché de nuevo. Mientras estabas sentado te alababan.
Y cuando le dije estas cosas, el Salvador dijo: —Te he dicho que éstos son ciegos y sordos. Escucha, pues, ahora las cosas que se te está  diciendo misteriosamente y consérvalas. No se las digas a los hijos de este mundo, pues blasfemarán contra ti en este mundo, ya que te desconocen, pero te alabarán (cuando tengan) el conocimiento.
Herejías en torno al grupo.
Primer conjunto de adversarios gnósticos desviados de la verdad originaria
»Pues muchos aceptarán al principio nuestras palabras y se apartarán de ellas luego por el deseo del padre de su error, porque han hecho lo que él ha querido. Pero él (Dios) los revelará en su juicio, es decir, a los servidores de la Palabra. Pero aquellos que resulten 74 mezclados con ellos serán sus prisioneros, pues no tienen percepción. Al no mezclado, al puro y al bueno lo empujan hacia el verdugo, y hacia reino de aquellos que alaban al Cristo en la (pretendida) restauración. Y alaban a los hombres que propagan la mentira, aquellos que vendrán después de ti. Y se unirán al nombre de un muerto, pensando que serán puros (por ese nombre). Pero quedarán muy impurificados y caerán en el nombre del error y en manos de un hombre malvado y astuto, y en dogmas de múltiples formas y serán gobernados en la herejía.
Otro grupo gnóstico
»Ocurrirá, pues, que algunos de ellos blasfemarán de la verdad y proclamarán una doctrina falsa. Y dirán cosas malas unos contra otros. A algunos de ellos se les llamará "aquellos que están en el poder de los arcontes", los (¿que proceden?) de un hombre y una mujer desnuda de formas y (expuesta a) gran variedad de sufrimiento.
»Y 75 ocurrirá que los que dicen estas cosas preguntarán por sueños. Y si afirman que un sueño ha procedido de un demonio, digno de su error, entonces recibirán perdición en vez de incorrupción.
»Pues el mal no puede producir fruto bueno. Pues el lugar del que procede cada uno produce lo que es semejante a sí mismo, pues toda alma no es de la verdad o de la inmortalidad. Cada alma de este eón tiene como destino la muerte, según nuestra opinión, porque es siempre una esclava, pues ha sido creada para (servir a) sus deseos y la destrucción eterna en la que está y de la que procede. Las almas aman alas criaturas de la materia que ha venido con ellas.
»Pero las almas inmortales no se asemejan a éstas, oh Pedro. Y en tanto en cuanto no ha llegado la hora (de la muerte), ocurrirá que (el alma inmortal) se parecerá a una mortal. Pero no revelará su naturaleza, que es sólo 76 inmortal, y piensa en la inmortalidad. Tiene fe y anhela abandonar estas cosas.
»Pues la gente no recolecta higos de los espinos o de los abrojos, si son inteligentes, ni uvas de los cardos. Ciertamente, lo que se produce siempre está dentro de aquello de donde procede. Y lo que viene de lo que no es bueno, resulta ser para el alma destrucción y muerte. Pero ésta (el alma inmortal), que llega a ser en el Eterno, se halla en la Vida, y en la Inmortalidad de la vida, a la que se asemeja. Así, pues, todo lo que existe no se disolverá en lo que no existe. Pues la sordera y la ceguera se unirán sólo con sus semejantes.
Otro grupo también gnóstico
»Pero otros se cambiarán de las palabras malas y de los misterios que extravían.
»Algunos que no entienden los misterios, hablan de cosas que no entienden. Pero se jactarán que el misterio de la verdad es sólo de ellos, y con arrogancia 77 llegarán a tal orgullo como para envidiar al alma inmortal que ha resultado ser una prenda. Pues toda potestad, dominación y poder de los eones desea estar con éstos en la creación del mundo, de modo que aquellos (las potestades) que no son, olvidados por los que son, los alaben, aunque no han sido salvados (por las potestades), ni han sido llevados al camino, deseando siempre llegar a ser imperecederos. Pues cuando el alma inmortal se fortalece con el poder de un espíritu intelectual ... inmediatamente, empero, ellos (las potestades) la (al alma inmortal) hacen semejante a uno de aquellos que están extraviados.
Otro grupo no gnóstico
»Pero muchos otros, que se oponen a la verdad y son los mensajeros del error, conspirarán con su error y su ley contra estos pensamientos puros (que proceden de mí), como mirando desde (el siguiente punto de vista), a saber, pensando que el bien y el mal proceden de una (misma raíz). Ellos hacen negocio con 78 mi palabra, y establecen (la existencia de) un Hado severo, bajo el cual la raza de las almas inmortales estará en vano hasta mi parusía. Pues saldrán de ellos... . Y mi perdón de sus pecados en los que caen por culpa de sus adversarios, a los cuales yo rescaté de la esclavitud en la que se encontraban, para darles libertad. (Y obran) a fin de crear un resto de imitación (del verdadero perdón), en nombre de un difunto, que es Hermas, de los primogénitos de la injusticia, a fin de que la luz existente no sea creída por los pequeños. Pero los de esta clase son los operarios que serán arrojados a las tinieblas exteriores, lejos de los hijos de la luz. Pues ni ellos entrarán, ni tampoco lo permiten a aquellos que suben para recibir su liberación.
Otro grupo. También gnósticos, aunque errados
»Y además otros de ellos, que sufren, piensan que llevarán a su perfección 79 la sabiduría de la fraternidad que existe realmente, que es la camaradería espiritual con aquellos unidos en comunión, a través de la cual se revelará el matrimonio de la inmortalidad. Pero (en vez de eso) se manifestará la semejanza de la raza de la fraternidad femenina como una imitación. Éstos son los que oprimen a sus hermanos diciéndoles: "Por medio de esto tiene piedad nuestro Dios, puesto que la salvación nos llega a nosotros (sólo) por esto", y no conocen el castigo de aquellos que se alegran por aquellos que han hecho esto a los pequeños, a los que vieron e hicieron prisioneros.
Otro grupo de adversarios: eclesiásticos
»Y existen (también) otros, de aquellos que están fuera de vuestro número, que se llaman a sí mismos obispos, y también diáconos, como si hubieran recibido la autoridad de Dios. Caen bajo el juicio de los principales (puestos). Esta gente son canales vacíos».
Pero yo dije: —Tengo miedo a causa de lo que me has dicho, a saber que 80 los pequeños son, en nuestra opinión, los espurios; que hay multitudes, ciertamente, que harán errar a otras multitudes de vivientes y os destrozarán en medio de ellos, y cuando pronuncien tu nombre, les darán crédito.
El Salvador dijo: —Gobernarán sobre los pequeños por un tiempo para ellos determinado en proporción a su error. Y después que se complete el (tiempo de su) error, se renovará el (eón) que nunca envejece, el del pensamiento inmortal, y (los pequeños) gobernarán sobre los que los gobernaron a ellos. Y él (ese eón que no envejece) arrancará la raíz de su error y la expondrá a la vergüenza, y se revelará la desvergüenza que ella tuvo sobre sí, y resultará que éstos (los pequeños) serán inmutables, oh Pedro. ¡Ea, pues! Cumplamos la voluntad del Padre incorruptible. He aquí, pues, que vendrán los que traen el juicio sobre aquellos (los eclesiásticos), y quedarán expuestos a la vergüenza. Pero, en cuanto a mí, no podrán tocarme. Pero tú, oh Pedro, estarás en medio de ellos. No temáis a causa de tu 81 cobardía. Su mente se cerrará, pues el Invisible se les opondrá.
Segunda visión: la crucifixión
Cuando dijo estas cosas, vi cómo ellos lo agarraban de aquel modo. Y dije: —¿Qué veo, oh Señor? ¿Eres tú a quien agarran y eres tú el que te aferras a mí? O ¿quién es ese (que) sonríe alegre sobre el árbol? Y ¿hay otro a quien golpean en pies y manos?
El salvador me dijo: —Aquel al que viste sobre el árbol alegre y sonriente, éste es Jesús, el viviente. Pero este otro, en cuyas manos y pies introducen los clavos, es el carnal, el sustituto, expuesto a la vergüenza, el que existió según la semejanza, ¡míralo a él y a mí!
Pero yo, en cuanto vi, dije: —Señor, nadie te mira. Vayámonos de este lugar.
Pero él me dijo: —Te lo he dicho; deja a los ciegos solos. Y en cuanto a ti, mira cuán poco entienden de lo que dicen. 82 Pues han expuesto a vergüenza al hijo de su gloria en vez de a mi siervo.
Tercera visión: la resurrección
Y vi a uno que se acercaba a nosotros que se parecía a aquel que se reía sobre el árbol. Estaba (vestido) del Espíritu Santo y es el Salvador. Y hubo una gran luz, inefable, que los rodeó, y una multitud de ángeles inefables e invisible que lo alababa. Y yo soy el que lo ha visto cuando se manifestó el que da gloria. Y me dijo: —Sé fuerte, pues tú eres aquel a quien han sido dados estos misterios, para conocerlos por una revelación, (a saber) que aquel a quien crucificaron los demonios y el recipiente de piedra en el que habitan (los demonios), el (hombre) de Elohim, el de la cruz que está bajo la Ley. Pero aquel que está cerca de él es el Salvador viviente, el que primero estaba en él, al que apresaron y soltaron, que está de pie, alegre, mirando a aquellos que usaron con él violencia, mientras están divididos entre 83 ellos. Por este motivo, se ríe de su falta de visión, sabiendo que son ciegos de nacimiento. Existe, pues, ciertamente, el que toma sobre sí el sufrimiento, pues el cuerpo es el sustituto. Pero lo que liberaron fue mi cuerpo incorpóreo. Pero yo soy el Espíritu intelectual pleno de luz radiante. Al que visteis viniendo sobre mí es nuestro Pleroma intelectual, el que une la luz perfecta con mi Espíritu Santo.
»Éstas cosas, pues, que tú has visto se las presentarás a la otra raza que no es de este mundo. Pues no habrá honor en cualquier hombre que no sea inmortal, sino sólo en aquellos escogidos de una sustancia inmortal, que se ha manifestado capaz de contener a Aquel que da su abundancia. Por ello digo que "A todo aquel que tiene se le dará y tendrá en plenitud". Pero al que no tiene —que es el hombre de este lugar, que está completamente muerto cuando ha sido apartado de los seres de la creación, de lo que ha sido engendrado, 84 a ese que, si ocurre que se le revela una de las esencias inmortales, piensa que la posee—, le será arrebatado (lo que tiene) y le será añadido a aquel que es.
»Tú, pues, sé animoso y no temas en absoluto. Pues yo estaré contigo para que ninguno de tus enemigos tenga poder sobre ti. La paz sea contigo. ¡Sé fuerte!».
Cuando (Jesús) dijo estas cosas, (Pedro) volvió a sí mismo.
Apocalipsis de Pedro.
 

Nota: la numeración corresponde a las páginas del manuscrito.